Seguro de Embarcaciones

Un seguro de embarcaciones es el que te ofrece coberturas y garantías para el uso de una embarcación de recreo ya sea en propiedad o en alquiler, como barcos a motor, embarcaciones de vela ligera, motos acuáticas, embarcaciones neumáticas, etc.

Para poder acceder a la contratación de un seguro para barcos, debes presentar a tu compañía la licencia de navegación correspondiente en la que se incluyan todos los datos técnicos del barco o embarcación de recreo.

Puede ser requerida la presentación de un certificado de navegabilidad, además de los títulos de navegación del patrón, si optas por una cobertura de daños propios.

Un seguro de embarcaciones de recreo cuenta con dos modalidades bien diferenciadas. Una de ellas se basa en las Condiciones Españolas, en las que, dentro de tu póliza, se incluyen exclusivamente lo estipulado en cada cobertura, con un apartado de exclusiones generales. La otra sigue las consignas de las Institute Yacht Clauses, en cuyas cláusulas viene incluido todo aquello que no se excluya de manera implícita.

La ventaja de las cláusulas inglesas es que proporciona más coberturas que las españolas y apenas existen diferencias de las mismas entre las entidades aseguradoras. La única diferencia relevante se evidencia en el clausulado particular del contrato. Además, ofrece tres coberturas adicionales ausentes en la modalidad básica de las españolas, que son: el golpe de aire, la inundación del barco o las pérdidas por echazón.

De esta forma, el tomador del seguro tiene mayor facilidad para comparar los seguros ofertados por las aseguradoras, y elegir la póliza que más le satisfaga con la tranquilidad que supone saber que las garantías que necesitas van a estar cubiertas, especialmente las referidas a los riesgos o peligros del mar.

Sin embargo, si tus necesidades son muy concretas te conviene optar por las cláusulas españolas, ya que sus coberturas son menores, pero más específicas, por lo que pueden adaptarse a la perfección a tus circunstancias personales y de navegación.

En cualquier caso, ambos seguros para barcos ofrecen coberturas básicas y exclusiones semejantes. Las coberturas no serán aplicadas en situación de participación en regatas, competiciones, actividades ilegales, etc.

SEGURO OBLIGATORIO PARA BARCOS Y EMBARCACIONES DE RECREO

Toda embarcación en territorio español, de acuerdo al Real Decreto de 1999, debe contar con un seguro de Responsabilidad Civil obligatorio, que cubre hasta un máximo de 336.567€ pasado ese límite, el cliente deberá abonar los gastos adicionales con su patrimonio, salvo disponer de una cobertura opcional.

Además, en el 2014 se legisló la obligatoriedad de incluir en el seguro de responsabilidad civil obligatorio la responsabilidad civil por contaminación accidental, por lo que viene incluida en el mismo.

PRINCIPALES COBERTURAS DE LOS SEGUROS NAUTICOS

A partir de ahí, y especialmente en el seguro náutico de Condiciones Españolas, se abre un abanico de coberturas complementarias que pueden ser de gran utilidad para el tomador, cuya inclusión en la póliza básica puede no presentarse, si bien hay aseguradoras que las incorporan. Entre ellas se incluyen:

  • Pérdida total, que garantiza cobertura en caso de destrucción total de la embarcación a raíz de accidentes diversos como hundimiento, incendio, caída de rayo, golpe de mar, etc. El asegurado podrá recibir el valor venal de su barco o embarcación de recreo.
  • Seguro voluntario que cubre los excesos fijados por el seguro obligatorio, para no tener que abonar con tu patrimonio posibles gastos añadidos de los que seas civilmente responsable.
  • Defensa y reclamación, que cubre los gastos de reclamación a un tercero en un incidente de navegación y la defensa jurídica en caso de no resolverse amistosamente.
  • Asistencia náutica, cobertura muy recomendable ya que incluye gastos de remolque o salvamento que, si han de correr por nuestra cuenta, pueden llegar a ser muy elevados.

Además, esta cobertura puede incluir garantías extra como los gastos de transporte para la recogida del barco, traslado por motivos sanitarios, gastos de hospitalización, etc.

  • Averías particulares, es decir, todo daño parcial a la embarcación por las mismas situaciones aplicables en pérdida total.
  • Remoción o sustracción del barco en caso de hundimiento.
  • Asistencia en viaje, que puede incluir gastos de remolque, alojamiento, traslado de heridos desde el extranjero, etc.
  • Accidentes personales que impliquen el fallecimiento o la invalidez permanente o temporal, siempre y cuando se relacionen con un siniestro derivado del manejo de la embarcación, y que proporcionará al tomador o beneficiario un capital o subsidio diario.
  • Accidentes de ocupantes, garantía recomendable si nuestra embarcación es frecuentada por tripulantes de cualquier tipo, y que extiende la cobertura de accidentes personales a terceras personas a bordo.
  • Efectos personales y/o accesorios, que incluyen cualquier propiedad material que dispongamos en el barco, ya sea equipos de submarinismo o sondas y GPS que lleve incorporados el barco.

Como puedes observar, la elección de un seguro de lanchas depende en gran medida de tus necesidades y las circunstancias de tu embarcación, incluyendo el tiempo de la misma a flote, en transporte, varada y demás.

Un seguro náutico ideal es el que incluya la responsabilidad civil obligatoria, la asistencia náutica, la cobertura de accidentes personales y pérdida total o averías particulares. No obstante, la decisión final es tuya, en función de tus inquietudes y el uso que hagas de tu embarcación de recreo.

Nosotros podemos ayudarte ofreciéndote una comparativa exhaustiva de las pólizas del mercado en cualquier de sus modalidades (Condiciones Españolas o Inglesas) y respondiendo cualquier duda que albergues sobre la documentación requerida para la contratación del seguro, las condiciones de tu embarcación, las coberturas y sus respectivas cláusulas, exclusiones, etc.